Las presas alcanzan niveles sin precedente mientras expertos advierten sobre riesgos por exceso de agua
Las lluvias registradas en México desde junio hasta mediados de octubre de 2025 han convertido este año en uno de los más húmedos desde que existen registros. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y un análisis de la UNAM, el promedio mensual de lluvia alcanzó 155.5 milímetros, superando el máximo histórico de 99.8 milímetros registrado en 1941.
El comportamiento climático de este año ha sido atípico: entre junio y septiembre se registraron los dos meses con mayor precipitación promedio de los últimos seis años. Junio alcanzó 155.5 mm y septiembre 158.1 mm, cifras que confirman la intensidad de la temporada, impulsada por la alta actividad ciclónica en el Atlántico y el Pacífico.
Según el portal Meteored, la combinación de tormentas tropicales, humedad oceánica y frentes fríos provocó que junio de 2025 se convirtiera en el mes más lluvioso en la historia contemporánea del país.

💧 Presas al límite: el Cutzamala roza el 100 % de capacidad
Gracias a las intensas lluvias, las 210 presas principales del país alcanzaron, al 7 de octubre, un almacenamiento total de 85,834 millones de metros cúbicos de agua, reduciendo el déficit nacional al 3 %, de acuerdo con la Conagua.
El Sistema Cutzamala, que abastece a más de 22 millones de personas en el Valle de México, experimentó una recuperación histórica: su nivel de almacenamiento pasó del 61 % en julio al 95 % en octubre, con un aumento superior a 200 millones de metros cúbicos en solo tres meses.
Según El Financiero, el sistema se encuentra en su nivel más alto desde 2014, y se prevé que pueda alcanzar el 98 % en noviembre si las lluvias continúan.
Sin embargo, este exceso de agua también representa un riesgo técnico y operativo. Expertos del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM y del Departamento de Ingeniería Hidráulica de la UAM advierten que será necesario desfogar presas para evitar sobrecargas y desbordamientos, ya que la temporada podría extenderse hasta diciembre o incluso enero.

⚠️ Entre el alivio hídrico y la tragedia
Las lluvias trajeron beneficios evidentes para el almacenamiento de agua y la recarga de acuíferos, pero también han provocado daños severos. Inundaciones, deslaves y colapsos en redes hidráulicas han afectado viviendas, carreteras y comunidades enteras en varios estados del país.
De acuerdo con El País, al menos 70 personas han muerto y decenas permanecen desaparecidas tras las inundaciones ocurridas en Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Hidalgo y Chiapas. Miles de familias fueron evacuadas y el Gobierno Federal mantiene operativos de emergencia en las zonas más afectadas.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) señaló que, aunque el balance hídrico es positivo, el país enfrenta “un punto crítico donde la abundancia de agua puede transformarse en desastre”.
🌎 ¿Cambio climático o fenómeno natural?
El investigador Víctor Torres, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, explica que las lluvias de 2025 “son una señal clara de un cambio en los patrones atmosféricos”, aunque aclara que el calentamiento global no explica por sí solo este patrón, pues los efectos del cambio climático operan en escalas más largas.
Por su parte, Claudia Rojas Serna, especialista en ingeniería hidráulica de la UAM, subraya que estos eventos demuestran la necesidad de mejorar la infraestructura pluvial y de drenaje urbano para reducir los daños futuros.
“Las lluvias recargan nuestras presas, pero también exponen la vulnerabilidad del país. No es sólo tener agua, es saber administrarla”, señaló Rojas Serna.
🧭 Un desafío para el futuro
Mientras el agua llena las presas y los ríos vuelven a fluir, las autoridades se enfrentan al reto de equilibrar los beneficios de la abundancia con los riesgos del exceso.
El 2025 quedará registrado como el año más lluvioso desde 1941, pero también como una advertencia: el cambio en los ciclos naturales podría volverse más extremo y frecuente.
¿Estamos preparados para vivir en un México de contrastes hídricos, entre la sequía y la inundación?