El tema del cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944 ha vuelto a generar tensión internacional luego de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizara sus redes sociales para amenazar con imponer un arancel del 5% a México. Trump acusó a México de “incumplimiento” y exigió la entrega de 246 millones de metros cúbicos antes del 31 de diciembre, citando una deuda que supuestamente supera los 986 millones de metros cúbicos.
Sin embargo, voces expertas en México y el gobierno federal han refutado categóricamente estas afirmaciones, asegurando que el país actúa conforme a la ley y que el acuerdo no contempla sanciones económicas por retrasos.
La Defensa Legal: Sequía Extraordinaria y Ciclos Quinquenales
El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano en Chihuahua, a través de su líder Eraclio Rodríguez, afirmó que el Tratado de Aguas protege a México en situaciones como la actual. Rodríguez señaló que el acuerdo estipula la posibilidad de diferir la entrega del líquido cuando se presenta una sequía extraordinaria, permitiendo solventar la deuda en el ciclo quinquenal siguiente sin la imposición de castigos.
“México no le debe a EU, no tiene retrasado ningún periodo”
aseveró Rodríguez, quien instó al gobierno mexicano a no ceder ante las declaraciones de Trump.
Por su parte, el encargado de despacho de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco, reafirmó esta posición en la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum. Velasco explicó que el Artículo 4 del Tratado permite cubrir el volumen faltante de agua en el ciclo siguiente, precisamente si la causa es una sequía extraordinaria.
Velasco reconoció que el norte del país atraviesa por una sequía extraordinaria que ha complicado la situación. Agregó que, a pesar de los esfuerzos del último año, aún queda un volumen pendiente de poco más de mil millones de metros cúbicos que México debe cubrir en el periodo actual.
El Consejo de Cuenca: “Completamente Imposible” Cubrir la Demanda
El Consejo de Cuenca del Río Bravo (un órgano de participación y coordinación entre gobierno, usuarios y sociedad civil) calificó la exigencia de Trump de “completamente imposible” de cumplir.
El Consejo argumentó que Estados Unidos, específicamente Texas, ya dispone de más de mil millones de metros cúbicos en las presas internacionales para su agricultura. En contraste, México apenas tiene 203 millones de metros cúbicos, una cifra que no es suficiente para cubrir siquiera el abasto de las ciudades fronterizas.
Según el Consejo, el país tiene legalmente hasta el 24 de octubre de 2030 para reponer el faltante, y no está obligado a hacerlo antes. Criticaron que la presión de EE. UU. no respeta el acuerdo, que no obliga a anticipar el líquido. Además, indicaron que el volumen faltante debe reponerse con agua procedente de los ríos tributarios, sin utilizar el líquido almacenado en las presas, práctica que han lamentado que se esté llevando a cabo.
El Balance del Tratado de 1944
El Tratado de Aguas obliga a México a entregar aproximadamente 430 millones de metros cúbicos de agua por año(cerca de 2,150 millones de metros cúbicos en cinco años) a través del Río Bravo. A cambio, Estados Unidos entrega un volumen mayor de agua a México proveniente de las cuencas del Río Colorado y del Río Tijuana.
El debate se centra en que, aunque existe un faltante, las condiciones de sequía extraordinaria y las cláusulas del acuerdo de 1944 no justificarían la imposición de sanciones arancelarias.