La copropietaria de JKN Global Group es señalada por presunto fraude financiero y malversación de fondos; las autoridades tailandesas emitieron un fallo en su ausencia.
Fraude de Anne Jakrajutatip: el panorama legal para la dueña del certamen de belleza más importante del mundo se complica tras los reportes de una supuesta sentencia de dos años de cárcel en su país de origen. Según informes judiciales provenientes de Bangkok, la empresaria habría sido hallada culpable de engañar a inversionistas mediante el ocultamiento de información crítica sobre el estado financiero de su conglomerado, JKN Global Group.
El dictamen judicial por el fraude de Anne Jakrajutatip surge tras una serie de irregularidades detectadas en la emisión de bonos corporativos. El tribunal determinó que se proporcionaron datos falsos para obtener recursos de manera ilícita, afectando directamente el patrimonio de diversos socios comerciales. Hasta el momento, la ejecutiva no se ha presentado ante las autoridades, por lo que el proceso se ha llevado a cabo bajo una orden de arresto vigente.
Sanciones de la Comisión de Bolsa y Valores
Más allá de la posible pena de cárcel, la Comisión de Bolsa y Valores de Tailandia ha tomado medidas drásticas contra la figura principal del concurso de belleza. El organismo regulador congeló sus activos bancarios y la calificó como una persona “no apta” para liderar empresas públicas. Las acusaciones incluyen el uso de prestanombres y la creación de contratos inexistentes para desviar una suma que podría ascender a los 16 millones de dólares.
Como consecuencia de este escándalo vinculado al fraude de Anne Jakrajutatip, JKN Global Group fue expulsada del mercado de valores tailandés. Asimismo, se impuso una restricción legal para que la empresaria no abandone el país asiático, aunque diversos reportes indican que su ubicación actual es una incógnita para las instituciones de justicia.
Impacto en el certamen Miss Universo
La situación financiera de la organización ha sido inestable desde que JKN adquirió la marca en 2022 por una suma millonaria. Tras declararse en bancarrota a finales de 2023, la compañía se vio obligada a vender la mitad de sus acciones en el concurso. Actualmente, Miss Universo atraviesa un periodo de transición administrativa mientras intenta desligar su imagen de los problemas legales de su co-propietaria.
Las investigaciones internacionales continúan activas, y mientras la empresaria se mantenga con paradero desconocido, la incertidumbre sobre el futuro liderazgo del certamen persiste. Las autoridades tailandesas han reiterado que el proceso por el fraude de Anne Jakrajutatip seguirá su curso hasta que se reparen los daños causados a los inversionistas defraudados.