La misión de la diseñadora Stella McCartney por el cuidado del medio ambiente y de la vida animal, continúa y así lo demostró una vez más en su nueva colección para primavera-verano 2026, presentada ayer en la Semana de la Moda de París.
En esta ocasión, la creativa británica, quien a lo largo del tiempo ha destacado por proponer nuevas formas de producción textil que eliminen por completo el uso de materiales contaminantes, o de origen animal, puso su mirada en una de las tendencias que actualmente regresa como parte de la propuesta internacional: las plumas.

“Llevo hablando durante 30 años de no matar vacas, cabras ni serpientes o cualquier animal vivo para convertirlo en un zapato o un bolso en mi industria”, dijo McCartney después de su desfile.
“Pero me di cuenta no hace mucho que las plumas eran otra parte bárbara de la industria”, añadió la estilista, de 51 años.
A lo largo de su carrera, la hija de Paul McCartney ha impulsado alternativas veganas para fabricantes de cuero y pieles exóticas. Su solución para reemplazar las plumas presentada en la pasarela, a la que asistieron las actrices Helen Mirren y Robin Wright, fue un nuevo producto conocido como “fevvers”, creado por una empresa emergente con sede en Reino Unido.

En colaboración con la marca india de bordados y textiles Chanakya International, las plumas falsas se presentaron en tonos pastel suaves, dando ligereza a dos vestidos en rosa y azul, así como a los corpiños.
“Cultivamos láminas de césped, las teñimos de forma natural y luego las cosimos a mano en figuras increíbles. Obtienes el mismo efecto (que las plumas), y no estás matando a miles de millones de aves”, dijo McCartney.
Las plumas exóticas han sido un elemento esencial de la industria de la moda desde sus inicios. Aunque las garzas, las aves lira o los pericos están ahora protegidos, el rubro actualmente continúa usando plumas en grandes cantidades, sobre todo de avestruces criadas en condiciones denunciadas por grupos defensores de animales.