La Ciudad de México se prepara para recibir a los millones de peregrinos que, como cada año, acudirán a la Basílica de Guadalupe durante el mes de diciembre para celebrar a la Virgen Morena. Este fenómeno, además de su importancia religiosa, constituye una de las tradiciones culturales más arraigadas en México y representa un movimiento social que reúne a fieles provenientes de todo el país y de diversas partes del mundo.
Como sucede anualmente, las autoridades capitalinas tienen contemplado el inicio de la movilización masiva de visitantes a partir del 6 de diciembre, con una afluencia que continuará de manera constante hasta el 15 del mismo mes. Para atender este flujo, se desplegará un amplio operativo de seguridad, asistencia médica, orientación y control vehicular, con el propósito de facilitar tanto la llegada como la salida de los feligreses, quienes suelen realizar el recorrido entre oraciones, cantos y manifestaciones de fe.

El punto culminante de las celebraciones será el 12 de diciembre, fecha en la que se conmemora la aparición de la Virgen de Guadalupe y día en que se concentra el mayor número de visitantes. Debido a ello, desde el 11 de diciembre se implementarán cierres viales significativos en las avenidas cercanas al recinto guadalupano, con el fin de resguardar la integridad de los millones de asistentes y mantener el orden en la zona.
Las vialidades que presentarán afectaciones durante estos días incluyen la Calzada de Guadalupe, Calzada San Juan de Aragón, Prolongación Misterios, Avenida Martín Carrera, Avenida 5 de Febrero, Calzada de los Misterios, Avenida Talismán y Avenida Euzkaro. Estos cierres forman parte de un operativo estricto diseñado para manejar la gran concentración de visitantes.

Ante las complicaciones de tránsito que se prevén, las autoridades recomendaron utilizar rutas alternas como Insurgentes Norte, Eje 1 Norte, Eje 2 Norte, Eduardo Molina, Anillo Periférico a la altura de Río de los Remedios y Avenida Ferrocarril Hidalgo, con el objetivo de evitar congestionamientos prolongados.
El transporte público también registrará modificaciones. Se espera que las líneas 6 y 7 del Metrobús operen con estaciones cerradas temporalmente o con servicio reducido, principalmente en los tramos que se encuentran más próximos a la Basílica, debido al intenso flujo de peregrinos durante los días de mayor actividad.