La extorsión se ha convertido en un “modo de vida” para grupos del crimen organizado en diversas regiones del país, advirtió el experto en inteligencia Rodrigo de León Mondragón durante una entrevista en La Silla Roja de El Financiero TV.
De acuerdo con el especialista, este delito presenta al menos 35 modalidades, que van desde llamadas intimidatorias y fraudes digitales hasta montachoques y cobros de piso.
Las reformas impulsadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum buscan atacar el problema desde la raíz. Con los cambios propuestos, una sola llamada —incluso anónima— o la detección del delito por parte de cualquier autoridad será suficiente para iniciar una carpeta de investigación de oficio.
La iniciativa ya fue aprobada en el Senado y se espera que avance en la Cámara de Diputados durante diciembre.

Con esta nueva legislación se pretende homologar el delito en todos los estados, endurecer penas, establecer procesos unificados y otorgar a las autoridades mejores herramientas para enfrentar a las redes de extorsión. También contempla agravantes específicas, como en casos de “derecho de piso” o si la víctima pertenece a un grupo vulnerable.
No obstante, Mondragón subraya que el mayor reto será combatir la alta cifra negra, que actualmente alcanza el 91.8%, debido al temor o desconfianza que impide a la mayoría de las víctimas presentar una denuncia.
“La autoridad debe generar confianza y la ciudadanía tiene que denunciar”, enfatizó el especialista.
Recomendaciones para evitar ser víctima de extorsión
- No respondas llamadas de números desconocidos y evita devolverlas si no las reconoces.
- Cuida tu información personal en redes sociales y evita publicar datos que puedan usarse en tu contra.
- No brindes datos por teléfono, aunque se identifiquen como empresas, bancos o autoridades.
- Desconfía de amenazas o solicitudes urgentes de dinero; cuelga y repórtalo.
- Guarda evidencia (números, mensajes, capturas).
- Denuncia inmediatamente al 089 (anónimo) o 911 si te sientes en riesgo.
- Habla con tu familia para tener un protocolo común en caso de una llamada sospechosa.