Ryan James Wedding, exsnowboarder olímpico canadiense, pasó de competir en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 a convertirse en uno de los criminales más buscados por el FBI. Estados Unidos elevó recientemente a 15 millones de dólares la recompensa por su captura, al considerarlo un líder clave en una red criminal vinculada al Cártel de Sinaloa, con posible refugio en México.
Wedding, originario de Ontario y proveniente de una familia ligada a los deportes de invierno, destacó desde niño en el snowboard. Ganó medallas en campeonatos mundiales juveniles y llegó a representar a Canadá en Salt Lake City 2002. Sin embargo, tras un mal resultado olímpico, abandonó el deporte y comenzó un giro radical en su vida.
Para 2006 ya estaba involucrado en el cultivo de marihuana a gran escala y, según autoridades canadienses, operaba una granja con droga valuada en 10 millones de dólares. Aunque no fue condenado en ese momento, siguió vinculado al crimen. En 2010 fue detenido en California y cumplió cuatro años de prisión, pero al quedar en libertad retomó sus actividades delictivas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusa actualmente de asociación delictiva, conspiración, homicidio y narcotráfico, señalando que su organización mueve hasta 60 toneladas de cocaína al año hacia Los Ángeles. Autoridades lo consideran “una versión moderna de Pablo Escobar o El Chapo” y le atribuyen dos asesinatos cometidos en Canadá en 2023.
Conocido como “El Jefe”, Wedding sigue prófugo y es considerado una prioridad para las agencias de seguridad estadounidenses.