La llama olímpica de los Juegos de Invierno Milán-Cortina 2026 fue encendida este 26 de noviembre en una ceremonia especial realizada en la antigua Olimpia, Grecia. Debido al mal tiempo, el ritual —que tradicionalmente se hace al aire libre— se llevó a cabo dentro del museo arqueológico del sitio histórico.
La actriz griega Mary Miná, en su papel de Gran Sacerdotisa, fue la encargada de encender la antorcha utilizando el tradicional llamado a Apolo, manteniendo viva la conexión simbólica entre los Juegos de la Antigüedad y los modernos.
Tras la ceremonia, inició un relevo de 63 días y un recorrido de 12 mil kilómetros, que llevará la llama por varias ciudades griegas y las 110 provincias italianas. El fuego llegará finalmente el 6 de febrero de 2026 al estadio San Siro de Milán, donde se celebrará la ceremonia de apertura.
El encendido estuvo marcado por las difíciles condiciones climáticas. Días antes, los organizadores realizaron un ensayo de emergencia en el que lograron encender la llama de forma tradicional, conservándola para la ceremonia oficial.
Durante el evento, líderes olímpicos como Kirsty Coventry, presidenta del COI, destacaron el espíritu de unión, amistad y respeto que representan los Juegos en un mundo dividido. Giovanni Malagó, presidente del comité organizador, subrayó que la llama simboliza los ideales de armonía que unirán a Italia y al mundo.
El primer portador del relevo fue Petros Kaitatzís, medallista olímpico en remo, seguido por la italiana Stefania Belmondo, leyenda del esquí de fondo. Más tarde, la antorcha pasó al campeón de luge Armin Zöggeler.
El tramo griego concluirá el 4 de diciembre en Atenas, y el relevo italiano comenzará el 6 de diciembre en Roma. De ahí, la llama avanzará hasta llegar a Milán, pasando por Cortina d’Ampezzo el 26 de enero.