Tulum, antes considerado el paraíso del Caribe mexicano, enfrenta una fuerte caída en el turismo. En redes sociales abundan fotos y videos que muestran calles vacías y negocios sin visitantes, mientras algunos comerciantes ofrecen disculpas por el mal trato que en el pasado dieron a turistas nacionales.

Las principales quejas señalan precios excesivos en restaurantes, hospedaje y transporte, además de dificultades para acceder a las playas. A esto se suma la crisis ambiental provocada por el sargazo, que desde julio cubre gran parte de la costa y tiñe el mar, alejando a los visitantes.

Su descomposición libera gases con mal olor y posibles efectos en la salud, mientras los trabajos de limpieza avanzan con lentitud. La combinación de estos factores ha convertido a Tulum en el reflejo de una temporada turística especialmente difícil en Quintana Roo.
Se requiere el apoyo de las autoridades federales