La espera terminó para la ARMY mexicana, pero la batalla por los boletos apenas comienza. Ante el anuncio de los tres conciertos de BTS en México en este 2026, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha tomado cartas en el asunto para evitar que se repitan los escenarios caóticos de ventas masivas anteriores.
El titular del organismo, Iván Escalante, confirmó que se implementará un seguimiento puntual y riguroso a los procesos de comercialización operados por Ticketmaster y la empresa Ocesa. El objetivo principal es garantizar transparencia y proteger los derechos de los consumidores frente a posibles irregularidades en las plataformas digitales.
Un esquema de venta bajo la lupa
Para estos eventos, se ha definido un calendario que incluye tres etapas críticas de venta:
1. Preventa exclusiva: Destinada a los miembros oficiales del club de fans en México.
2. Preventa bancaria: Para clientes del banco patrocinador de la boletera.
3. Venta general: Abierta al público con la mayor expectativa de demanda.
Una de las medidas más relevantes anunciadas por Profeco es la exigencia hacia las boleteras de transparentar el porcentaje de boletos disponibles en cada una de estas fases. Esta solicitud responde a una de las quejas más recurrentes de los usuarios: el agotamiento prematuro de entradas antes de llegar a la venta al público general.
ARMY en alerta y respuesta institucional
El anuncio oficial de Profeco ocurre tras una intensa movilización en redes sociales, donde diversos sectores de la fanaticada de los ídolos surcoreanos amagaron con protestas pacíficas frente a las oficinas del organismo si no se garantizaban condiciones de compra justas.
“Estamos listos para atender cualquier inconformidad”, señaló Escalante, subrayando que ya existe una comunicación abierta con los organizadores para supervisar el flujo del sistema y prevenir las famosas “fallas técnicas” que suelen desplazar a los compradores legítimos.