Kylian Mbappé no sale simplemente a buscar el pase a octavos de final. Este martes, el atacante de Francia y del Real Madrid tiene sobre la mesa algo mucho más grande: convertirse en el máximo goleador en solitario de las fases eliminatorias en la historia de la Copa del Mundo.
Con 8 goles en 8 partidos de eliminación directa, el francés comparte actualmente la marca histórica con los brasileños Leonidas y Ronaldo Nazário. Un solo tanto frente a Suecia, en el New York New Jersey Stadium, será suficiente para que el récord sea únicamente suyo.
El hombre que aparece cuando más importa
Las estadísticas de Mbappé en fases eliminatorias no son casualidad, son un patrón. Partido de eliminación directa, Mbappé marca. Ocho veces en ocho partidos. Una efectividad que lo ha convertido en el futbolista más determinante de su generación cuando la presión llega a su punto más alto.
Todo comenzó en Rusia 2018, cuando con apenas 19 años firmó un doblete ante Argentina en octavos y anotó en la final frente a Croacia, ayudando a Francia a conquistar el campeonato mundial. Una actuación que anunció al mundo que había llegado alguien diferente.
En Catar 2022 la historia se repitió con más dramatismo. Doblete ante Polonia en octavos y un triplete en la final contra Argentina que dejó a todos sin palabras, aunque Francia perdió el título en penales. Mbappé se fue con la Bota de Oro como máximo goleador del torneo y con la sensación de que la Copa del Mundo le debe una revancha.
Francia busca avanzar, Mbappé busca la historia
El duelo ante Suecia es el primer examen de eliminación directa para los franceses en el Mundial 2026. Para el equipo, el objetivo es el boleto a los octavos. Para su figura, la noche tiene otra dimensión.
Si marca, Leonidas y Ronaldo Nazário dejarán de compartir ese trono con él. Mbappé quedará solo en la cima de un registro que mide algo muy específico y muy difícil: rendir al máximo cuando perder significa irse a casa.
La mesa está puesta. Solo falta que ruede el balón.