El Congreso de Hidalgo aprobó este miércoles 9 de septiembre, por unanimidad, un exhorto al Gobierno Estatal para analizar técnicamente si el carril del Tuzobús debe volver a ser compartido, luego de que la instalación de bolardos, boyas y balizas en puntos clave de Pachuca intensificó los congestionamientos hasta elevar el tiempo de traslado a una hora en trayectos que antes tomaban minutos.
Con 19 votos a favor, el Congreso de Hidalgo aprobó el exhorto dirigido al secretario de Gobierno estatal, a la titular de la Semoth, al director del Sitmah y al Ayuntamiento de Pachuca, para que determinen con base en criterios técnicos si el carril compartido es viable en tramos críticos del centro y sur de la ciudad. La polémica también tiene un ingrediente económico: el Gobierno de Hidalgo destinó alrededor de 29 millones de pesos para instalar los elementos de confinamiento, entre ellos 21.21 kilómetros de bolardos, 2.56 kilómetros de boyas y 6.75 kilómetros de balizas.
La diputada que llevó el problema al Congreso
La diputada panista Claudia Lilia Luna Islas y la síndica procuradora jurídica de Pachuca, Jenny Marlú Melgarejo Chino, señalaron que desde 2017 se habían retirado los bolardos, pero recientemente fueron reinstalados, intensificando el tráfico en una zona ya conflictiva. Según el discurso en tribuna, trasladarse desde la zona del Congreso hacia el sur de Pachuca puede requerir entre 45 minutos y una hora en el mejor de los casos, situación que repercute en traslados laborales, escolares e incluso en emergencias.
Multas vigentes desde el 16 de agosto
Desde el 16 de agosto, invadir el carril confinado puede representar sanciones de entre 20 y 30 UMA, equivalentes aproximadamente a 2,346 y hasta 3,519 pesos. Las zonas más afectadas son las avenidas Juárez y Revolución en el centro de Pachuca, el bulevar Felipe Ángeles, la estación Tercera Edad y la carretera México-Pachuca.
Lo que el exhorto pide y lo que no pide
El planteamiento no implica que el carril compartido vaya a regresar de manera automática. Los diputados solicitaron que las autoridades estatales realicen un estudio técnico para determinar qué esquema permite mejorar los tiempos de traslado y reducir los congestionamientos. La intención es que cualquier decisión sobre el Tuzobús considere no solo la operación del transporte público, sino también el impacto sobre los automovilistas que comparten diariamente las mismas vialidades.
El dilema de fondo
El debate sobre el carril del Tuzobús no es nuevo en Pachuca, pero la combinación de obras simultáneas en vialidades clave, la reinstalación de bolardos y la aplicación de multas lo volvió urgente. La pregunta que el estudio técnico deberá responder es si es posible priorizar el transporte público masivo sin paralizar la circulación del resto de la ciudad, o si ambos objetivos son incompatibles en la infraestructura vial actual de la capital hidalguense.