Lo que comenzó como un plantón pacífico sobre avenida Bucareli, frente a las oficinas de la Secretaría de Gobernación (Segob), escaló el pasado jueves luego de que una reunión programada con las autoridades fuera cancelada de última hora. La respuesta fue inmediata: bloqueos, daños en infraestructura y una marcha que avanzó por algunas de las arterias más concurridas de la capital.
Las manifestantes, integrantes de colectivos de la comunidad trans, aseguran que la cancelación no fue un hecho aislado sino la gota que derramó el vaso tras 21 días de exigir ser escuchadas sin obtener respuesta concreta.
¿Qué están pidiendo?
El movimiento tiene demandas precisas que los colectivos han sostenido desde el inicio del plantón:
- Ley Integral Trans que reconozca plenamente la identidad de las personas trans y no binarias
- Acceso efectivo a servicios de salud
- Programas de vivienda digna para quienes viven en situación de calle
- Garantías de seguridad y acceso a la justicia
- Políticas públicas para combatir la discriminación y la violencia
- Cumplimiento de la Recomendación 42/2024 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que exhorta al Estado a legislar en favor de las personas trans y garantizar derechos fundamentales
Las activistas denuncian décadas de discriminación, exclusión institucional y violencia, y señalan que para muchas integrantes de la comunidad el trabajo sexual sigue siendo una de las pocas opciones de ingreso disponibles ante la falta de políticas que garanticen su inclusión laboral.
¿Qué detonó los disturbios?
Las manifestantes afirman que la reunión con la titular de la Segob estaba programada para el jueves, pero fue cancelada de último momento con una condición que consideraron inaceptable: el retiro previo del campamento como requisito para sentarse a dialogar. Ese condicionamiento fue el detonante.
Durante la movilización se registraron daños en la Secretaría de Gobernación, donde fueron destruidas cámaras de seguridad y se incendiaron objetos frente al acceso principal. La protesta avanzó posteriormente por Reforma, con pintas y daños a los cristales de la Torre Bienestar, semáforos y señalamientos viales.
La movilización llegó hasta las estaciones Hidalgo y Bellas Artes de la Línea 2 del Metro, donde fueron destruidas lámparas, cámaras de vigilancia y otros elementos de infraestructura.
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¿Qué sigue?
Los colectivos informaron que el campamento frente a la Segob se mantendrá activo hasta que exista una mesa de diálogo real con las autoridades y se establezcan compromisos concretos para atender sus demandas. Por ahora, la pelota está en la cancha del gobierno federal.