Para la mayoría, el lirio acuático es sinónimo de problema: una planta invasora que satura cuerpos de agua, bloquea el paso de la luz solar y desequilibra los ecosistemas acuáticos. Para el Dr. Alejandro Téllez Jurado, investigador Nivel IIIde la Universidad Politécnica de Pachuca (UPP), es materia prima.
Tras 23 años de trayectoria científica, Téllez Jurado encabezó un proyecto pionero que transformó esta plaga ambiental en un insumo con aplicaciones industriales concretas, respaldado por una patente y actualmente en fase de explotación comercial.
El proceso: de planta invasora a azúcares industriales
Especializado en residuos lignocelulósicos —materiales de origen vegetal que pueden transformarse en compuestos útiles—, el equipo del investigador desarrolló el proyecto en colaboración con la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
El método central es la hidrólisis enzimática: un proceso que descompone la materia vegetal del lirio acuático para convertirla en compuestos más simples, principalmente azúcares como la glucosa. Una vez obtenidos esos compuestos, las posibilidades de aplicación se multiplican:
- Generación de biomasa
- Producción de alimentos balanceados
En otras palabras, lo que antes se retiraba de los cuerpos de agua como desecho se convierte en insumo para la industria.
Del laboratorio al mercado: una patente que ya genera valor
Uno de los aspectos más relevantes de este desarrollo es que no quedó en el papel. Tras obtener la patente y cumplir con los procesos normativos correspondientes, la tecnología fue transferida con éxito al sector industrial, donde actualmente se encuentra en fase de explotación comercial.
“El patentamiento incide en el desarrollo, la innovación y la transferencia tecnológica de las instituciones… Contribuimos al crecimiento de la región, del estado y del país al generar nuevo conocimiento y, posiblemente, más empleos”, destacó el investigador.
El modelo que Hidalgo necesita replicar
Para el Dr. Téllez Jurado, el camino recorrido es también un mensaje para las universidades públicas del país: la investigación aplicada tiene que partir de las necesidades reales del entorno local. Identificar un problema regional —en este caso, la proliferación del lirio en cuerpos de agua como la Presa Endhó— y convertirlo en una solución comercializable es exactamente el tipo de vinculación que reduce la dependencia de tecnologías extranjeras y fortalece la capacidad científica de México desde adentro.
Un ejemplo de que los retos ambientales, bien estudiados, pueden convertirse en motores de desarrollo sostenible.