El Tren México-Pachuca registra un avance del 45.03% en la construcción de sus vías y ya recibió su primer vagón en el puerto de Manzanillo el pasado 15 de septiembre, proveniente de China, según informó el titular de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, Andrés Lajous, durante la conferencia matutina de este martes 23 de septiembre en Palacio Nacional.
El proyecto, a cargo del Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles de la SEDENA, recorre 58 kilómetros de vía doble electrificada entre la terminal Buenavista en la Ciudad de México y Pachuca, con tres estaciones confirmadas —Tizayuca, Téllez y Pachuca— y cuatro paraderos adicionales. La obra cuenta actualmente con una fuerza laboral de 8,800 personas y el 98% del derecho de vía ya fue liberado. La conclusión está prevista para el primer semestre de 2027.
El dato que pocos destacaron: Hidalgo también fabrica los trenes
El primer vagón llegado a Manzanillo fue construido por CRRC Zhuzhou Locomotive, empresa china que fabrica los dos primeros convoyes del proyecto. Sin embargo, los 13 trenes restantes deberán cumplir criterios de integración nacional, con procesos de manufactura en Querétaro y Ciudad Sahagún, Hidalgo, lo que convierte al estado en parte activa de la cadena productiva del proyecto ferroviario más importante de la administración Sheinbaum.
¿Y el Tren México-Querétaro?
Durante la misma presentación se informó que el Tren México-Querétaro, de 232 kilómetros, registra un avance de 31% con una fuerza laboral de 18,200 trabajadores y el 86% del derecho de vía liberado. Su conclusión está proyectada para septiembre de 2027.
Lo que estos trenes significan para el ciudadano
El gobierno federal estima que ambos proyectos conectarán regiones donde habitan más de 41.3 millones de personas, con una reducción promedio del 40% en los tiempos de traslado y la posibilidad de absorber parte del casi un millón de viajes en autotransporte que se realizan diariamente entre las poblaciones conectadas. También se proyecta una reducción de 360,000 toneladas de CO₂ al año y una disminución de hasta el 50% en emisiones frente a los traslados actuales en auto y avión.