La secretaria de Hacienda de Hidalgo, María Esther Ramírez Vargas, informó el 13 de octubre ante el Congreso local que la deuda pública estatal se redujo un 42% durante la administración de Julio Menchaca, pasando de 3,906 millones de pesos en 2022 a 2,274 millones al cierre de agosto de 2026, con el último crédito vigente por liquidarse en diciembre de 2034.
La comparecencia, realizada en el marco de la Glosa del Cuarto Informe de Gobierno, reveló un dato que no había sido destacado en informes anteriores: Hidalgo es la única administración estatal de los últimos 23 años que no ha contratado deuda nueva, ni de corto ni de largo plazo, y tampoco ha solicitado adelantos de participaciones federales. Ese comportamiento fiscal fue reconocido por las cuatro principales calificadoras internacionales —Fitch Ratings, Moody’s Local, S&P Global y HR Ratings—, que ubican al estado en rango AA, posicionándolo entre las cuatro entidades mejor evaluadas del país.
Los tres créditos que quedan y cuándo se pagan
Los cinco créditos heredados al inicio de la administración se redujeron a tres, tras la liquidación anticipada de dos de ellos. El saldo actual se distribuye así:
| Crédito | Institución | Monto | Vencimiento |
|---|---|---|---|
| 1 | Banamex | 106 MDP | 30 dic 2028 |
| 2 | Banamex | 789 MDP | 30 abr 2030 |
| 3 | BBVA | 1,379 MDP | 19 dic 2034 |
La Secretaría de Hacienda analiza liquidar anticipadamente el crédito de 106 millones con Banamex, aunque aclaró que aún no hay una decisión definitiva.
El ahorro que se convirtió en obra pública
El impacto más tangible de la reducción de deuda es la liberación de recursos. El presupuesto anual destinado al servicio de la deuda bajó de casi 800 millones de pesos a poco más de 300 millones, una diferencia de 500 millones anuales que se canalizaron a obra pública y programas sociales. En total, la administración ha destinado más de 45,500 millones de pesos a 4,800 proyectos de infraestructura en los 84 municipios del estado, con un presupuesto que creció 37% entre 2022 y 2026.
El dato que va más allá del porcentaje
Reducir la deuda es relevante, pero lo que lo convierte en un indicador financiero sólido es el contexto: los ingresos propios del estado crecieron un 96% entre 2021 y 2025, y la administración generó más de 3,650 millones de pesos en rendimientos financieros por la gestión eficiente de sus disponibilidades. Ese crecimiento de ingresos, combinado con la contención del endeudamiento, es lo que las calificadoras reconocen con el rango AA.