Los Dumpling Squishy —esos pequeños juguetes con forma de dumpling que se aprietan y regresan a su forma— se convirtieron en tendencia entre los niños en todo el mundo, incluido México. Sin embargo, una advertencia que ya circula en redes sociales merece toda la atención de madres, padres y tutores: las versiones piratas de este juguete pueden ser peligrosas para la salud.
El llamado de alerta proviene del creador de contenido duranguense Rafa Carbajal, quien además de influencer es ingeniero en Bioquímica y profesor del Tecnológico Nacional de México, campus Santiago Papasquiaro, lo que da sustento técnico a su advertencia.
El problema no está en el original, sino en las copias
Carbajal fue claro desde el inicio: el producto original, fabricado por una empresa con más de 40 años de experiencia, no es el problema. El riesgo está en las numerosas imitaciones que inundaron el mercado tras el auge de popularidad del juguete.
Una organización de defensa del consumidor en Reino Unido realizó pruebas de laboratorio a varias de estas imitaciones y encontró algo preocupante: niveles de benceno hasta cuatro veces superiores al límite permitido por la legislación. El benceno es una sustancia cuya exposición frecuente ha sido asociada con efectos negativos para la salud, especialmente en niños cuyo organismo es más vulnerable.
El hallazgo derivó en el retiro del mercado de estas copias en el país europeo.
¿Cómo identificar una copia peligrosa?
Este es el punto más crítico y el que más preocupa a los especialistas: las imitaciones son prácticamente idénticas al original a simple vista. La diferencia está en los detalles que muchos pasan por alto al momento de comprar:
Las copias falsas no tienen marca, número de lote, empaque ni datos del fabricante. Si el juguete que tienes en casa o que estás a punto de comprar no cuenta con esa información visible, es una señal de alerta inmediata.
“Si tú, tu niño, algún vecinito o alguien conocido tiene alguno de estos juguetes, revisa si trae marca o datos de fabricación y recuerda lo que siempre dice Profeco: de preferencia compra en comercios establecidos”, señaló Carbajal.
El mismo riesgo en las “mantequillas”
Carbajal extendió la advertencia a otro tipo de juguetes de textura similar conocidos popularmente como “mantequillas”, que también han ganado terreno entre los menores. El llamado es el mismo: verificar la procedencia, exigir información del fabricante y evitar compras en canales informales donde la trazabilidad del producto es inexistente.
La recomendación práctica
Antes de que el juguete llegue a manos de un niño, vale la pena revisar:
- ¿Tiene marca visible?
- ¿Tiene número de lote o datos del fabricante en el empaque?
- ¿Fue comprado en un comercio establecido?
Si alguna de esas respuestas es no, lo más prudente es no usarlo.