spot_img

Tula revela sus secretos: hallan estructura de élite y dos lápidas toltecas que resuelven un misterio de décadas

La tierra de Hidalgo volvió a hablar. Un salvamento arqueológico realizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Tula de Allende sacó a la luz una serie de hallazgos que cambian lo que se sabía sobre Tollan Xicocotitlan, la antigua ciudad tolteca: una estructura de élite, dos lápidas grabadas, entierros humanos y decenas de piezas prehispánicas.

Los descubrimientos se realizaron en la periferia de la Zona Arqueológica de Tula, fuera de los límites que tradicionalmente se consideraban parte del asentamiento.

La Estructura II: símbolo de poder y riqueza

El hallazgo central es un edificio identificado como Estructura II, que habría medido aproximadamente 40 por 80 metros. Su decoración, asociada a símbolos de poder y riqueza, sugiere que perteneció a un grupo de élite dentro de la sociedad tolteca.

Las lápidas que resuelven un misterio de medio siglo

Entre las piezas más importantes destacan dos lápidas esculpidas que, según los arqueólogos, habrían formado parte de la Pirámide B, la estructura que alberga a los célebres Atlantes de Tula.

Uno de los relieves representa a Tlahuizcalpantecuhtli, una advocación de Quetzalcóatl, mientras que el otro muestra la figura de un felino.

El arqueólogo Luis Gamboa Cabezas explicó que estas piezas reflejan cómo los grupos asentados en la periferia de la ciudad reutilizaron símbolos de poder para presentarse como herederos legítimos de la tradición tolteca.

Pero el hallazgo tiene un valor adicional: el relieve del felino permitió resolver una incógnita planteada desde mediados del siglo XX, durante las excavaciones realizadas por el arqueólogo Jorge R. Acosta, al confirmar que la decoración con felinos y coyotes rodeaba por completo la Pirámide B.

Entierros infantiles y vida cotidiana tolteca

Las excavaciones también revelaron algo conmovedor: los restos de seis infantes, de entre 1 y 6 años de edad, depositados como ofrenda bajo el piso de una antigua vivienda.

A esto se suman vasijas, platos, punzones de hueso, cuentas de concha, figurillas, malacates para hilar, sellos y objetos de cobre, todos fechados entre 1100 y 1521 d.C., que en conjunto ayudan a reconstruir cómo era la vida diaria y las prácticas rituales de los antiguos habitantes de la región.

¿Qué sigue para estas piezas?

El INAH informó que todas las piezas están siendo sometidas a procesos especializados de limpieza, conservación y registro, mientras que las estructuras arquitectónicas serán protegidas para garantizar su preservación a largo plazo.

Los especialistas confirmaron algo significativo para la región: la antigua ciudad de Tollan Xicocotitlan se extendía mucho más allá de los límites actuales de la Zona Arqueológica de Tula, por lo que hicieron un llamado a la ciudadanía a reportar cualquier hallazgo que pudiera contribuir a proteger el patrimonio histórico de la zona.

spot_imgspot_img

Popular

Articulos relacionados

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here