El Centro Histórico de Pachuca enfrenta una transformación comercial que está dejando a decenas de negocios tradicionales contra la pared. Los comerciantes locales advierten que la llegada masiva de tiendas de origen chino no solo trajo competencia de precios, sino que disparó las rentas de los locales a niveles que muchos establecimientos ya no pueden sostener.
El primer golpe: las rentas se dispararon
De acuerdo con Ramiro Gutiérrez Barranco, presidente del Grupo Procentro, las tiendas chinas están ofreciendo cantidades muy por encima del valor de mercado para quedarse con los mejores espacios comerciales en el primer cuadro de la ciudad. Esa práctica, aseguran los comerciantes, provoca que los propietarios de los inmuebles eleven los precios para todos, dejando sin opciones a los negocios locales que no pueden competir en esas condiciones.
La consecuencia ya es visible. Según los empresarios consultados, algunos locales del Centro han alcanzado rentas de entre 200 mil y 400 mil pesos mensuales, cifras que consideran completamente inalcanzables para la mayoría de los comercios tradicionales de la zona.
El segundo golpe: precios que el consumidor no puede ignorar
El problema no termina en las rentas. Los comerciantes también señalan una competencia desigual en precios: los establecimientos de origen chino ofrecen productos a valores muy por debajo del mercado, lo que atrae de forma natural a los consumidores y reduce las ventas de los negocios locales.
“La gente ve el precio y compra”, señalaron los comerciantes, reconociendo que muchos clientes priorizan el costo aunque algunos productos puedan ser de menor calidad. Una lógica de consumo que, en el contexto económico actual, es difícil de contrarrestar solo con el argumento de apoyar lo local.
Una competencia legal, pero con impacto real
Los propios comerciantes reconocen que las tiendas chinas cumplen con la ley y tienen todo el derecho de invertir y operar en México. Sin embargo, advierten que el impacto económico ya está afectando al tejido comercial del Centro y que, si la tendencia continúa sin ningún tipo de regulación o política de apoyo al comercio local, el cierre de más establecimientos es solo cuestión de tiempo.
Negocios que durante años han dado vida e identidad al Centro Histórico de Pachuca podrían desaparecer no por falta de clientes, sino por la imposibilidad de pagar una renta que el mercado ya no controla.